martes, 24 de julio de 2012

TWITTER, LA NUEVA CONSULTA DE LOS MÉDICOS 2.0

"Lo mejor para hidratarse es el agua de grifo. Lo de las isotónicas es un (gran) negocio más ".

Se trata de uno de los twits que Salvador Casado @doctorcasado lanza cada día a sus seguidores a través de la red social de los 140 caracteres. Tiene casi 6.800 seguidores, y sin embargo, no es ni una estrella mediática, ni un cantante de moda ni ningún actor de éxito. Es, simplemente, un médico de familia de la Comunidad de Madrid, que ha sabido explotar al máximo las posibilidades de Internet para crear un nuevo canal de información con sus pacientes. Con más de 2.200 pacientes en su consulta, este especialista ha encontrado en las redes sociales un espacio para interactuar con ellos, aportarles información servicio y resolver algunas de sus dudas más urgentes.

Cada vez crece más el número de profesionales que conocemos ya como "médicos 2.0". Especialistas del mundo de la Salud que utilizan Twitter, Facebook y, también, sus blogs personales para descongestionar sus consultas. En tiempos de enormes listas de espera y colapso en los ambulatorios, cualquier ayuda es buena. El hecho de poder resolver dudas sobre horarios o citas, sobre la medicación o sobre síntomas menores a través de Internet evita un mayor número de visitas a los centros de salud.

Fernando Casado @drcasado y Vicente Baos @vbaosv (este último autor de "El Supositorio", uno de los blogs sanitarios españoles más visitados) son algunos ejemplos de "médicos twiteros". Estos profesionales aseguran que no se trata de pasar consulta a través de Internet, y es que -tal y como confirman- nada que requiera la más mínima exploración puede tratarse a través de esta vía. Sin embargo, estos expertos sí que apuestan por utilizar estos canales para "educar en salud" a través de las redes sociales. Una fórmula muy extendida en otros países. Reino Unido, por ejemplo, ha llegado a instar a sus médicos a que "receten" aplicaciones de móvil para que los pacientes controlen los síntomas de su enfermedad (ver noticia). En EE UU, la Academia de Medicina (AMA) ha editado guías con el objetivo de orientar a sus galenos en el uso de las redes sociales para fines profesionales. 
Los espacios de intercambio de experiencias entre profesionales del mundo de la salud a través de Internet también están en auge. Las redes sociales también se han utilizado para seguir en directo algunas operaciones pioneras en el mundo. España también es puntera en este tema. Julio Mayol (@juliomayol), del Hospital Clinico de Madrid, retransmitió una intervención quirúrgica a través de estos canales, al tiempo que otros especialistas le daban consejos, realizaban preguntas, dudas...

Recientemente, Diario Médico y Correo Farmacéutico han lanzado la primera red social destinada exclusivamente para los profesionales sanitarios, llamada Ippok, que permite a los usuarios gestionar su red de contactos, unirse a grupos de investigación, participar en debates. Además, consigue uno de los mayores puntos débiles de este tipo de espacios: garantizar la seguridad y privacidad de todos sus contenidos para facilitar el trabajo científico y clínico.

miércoles, 4 de julio de 2012

CON LA INDUSTRIA HEMOS TOPADO

Recuerdo aún cuando la ministra de Sanidad, Ana Mato, en uno de los primeros Consejos Interterritoriales de Salud -en el que anunció el nuevo copago farmacéutico- aseguró (casi al final de la rueda de prensa, y tras ser preguntada por un periodista) que no se contemplaba excluir ningún medicamento de la financiación pública (podéis leerlo al final de esta noticia). "¿Se ha hablado de sacar de la financiación algunas medicinas de bajo coste?", le preguntaron. "No. No hay nada de eso", contestó rotundamente, mientra yo recogía mis bártulos después de más de cinco horas de espera hasta que terminó la jugosa reunión. 

Pues bien, no han pasado ni dos meses y ya tenemos aquí el "medicamentazo", ese temido fenómeno en el que varios fármacos (la lista no es pequeña) salen por sorpresa de la financiación pública y deben ser costeados por todos los españoles de forma íntegra. Mato no sólo mintió sino que el Consejo Interterritorial -dominado por los consejeros populares, todo hay que decirlo- lo han consentido. Mucha gente se pensará ahora dos veces si comprar medicamentos tan comunes como el Almax, Fortasec, Omeprazol o Voltaren, que dejan de estar cubiertos por la sanidad pública (por lo que pagaremos por ellos un 60% más del valor que tienen hasta ahora).


Es curioso (o no) que, a pesar de que la ministra negara la necesidad de poner en marcha un nuevo "medicamentazo" (el tercero aprobado en España en las últimas décadas), al final se haya aprobado. Más curioso es aún que esta medida, la de retirar de la cartera los fármacos con un coste pequeño, haya sido la principal demanda de la industria farmacéutica en los últimos meses. El director general de Farmaindustria, Humberto Arnés, lo comunicó en el viaje de prensa a Almagro (leer noticia). Los laboratorios se quejan de haber sido en todo este tiempo los verdaderos perjudicados de los recortes en sanidad.

Los laboratorios se quejan de haber sido en todo este tiempo los verdaderos perjudicados de los recortes en sanidad. Tras dos Reales Decretos de bajada de precios de los medicamentos emprendidos por la anterior ministra de Sanidad socialista, Leire Pajín, el Gobierno de Rajoy ha puesto en marcha una nueva bajada. Demadiados 'garrotazos' para una de las industrias más fuertes y con más poder de nuestro país. Es indudable la aportación que realizan los laboratorios a la investigación y la ciencia, lo que hace pensar que quizá el nuevo Gobierno haya querido con este "medicamentazo" hacer un guiño a la industria y apagar un poco el fuego.

Lo cierto es que todas estas medidas, enmarcadas en una auténtica revolución sanitaria que tendrá consecuencias inmediatas, las están pagando las farmacias. Y más concretamente los farmacéuticos. Me comentaba una amiga que trabaja en una botica en el centro de Madrid el "verdadero caos" que está suponiendo las azañas de Mato. El nuevo copago -por el que se cambian los porcentajes de aportación de los ciudadanos y por el que los jubilados pasan a pagar por sus medicinas- está generando un auténtico bloqueo en las farmacias. Conviven recetas antiguas con las nuevas (las que incorporan el código que señala el tipo de copago a desembolsar), los registros están desfasados, no se han cruzado todos los datos.... ¿Cómo terminará todo esto?